Gastronomía · Marrakech
Dónde comer en Marrakech
Por Amadeo Tusell Orovio · Planea un Viaje · Actualizado el 1 de septiembre de 2026

Marrakech es una de las ciudades con más personalidad gastronómica del mundo árabe, donde comer bien no depende del presupuesto sino de saber dónde ir. Desde un tazón de harira por 0,50 € hasta una cena en riad por 40 €, la ciudad ofrece capas de sabor en cada callejuela. Esta guía te lleva a los sitios reales, con precios honestos y sin las trampas habituales de la plaza Jemaa el-Fna.
En breve
- El tajín, la pastilla, el mechoui y la harira son los cuatro platos imprescindibles, con precios entre 0,50 € y 12 € según el local
- Evita los restaurantes con captadores en la entrada de Jemaa el-Fna; busca locales con cola de marroquíes o sin carta en varios idiomas
- El zoco de Mechoui es el mejor sitio para cordero asado auténtico, pero hay que llegar antes de las 14:00
- En la medina, un desayuno completo en panadería local cuesta 2-3 €; Café des Épices ofrece terraza con vistas por 5-7 €
- Fija siempre el precio antes de sentarte en puestos callejeros y lleva agua comprada en tienda (0,30-0,50 €) para no pagar 2-3 € en restaurantes turísticos
Platos típicos que tienes que probar en Marrakech
El tajín es el buque insignia de la cocina marroquí: guiso lento en barro con cordero y ciruelas pasas, pollo con limón en conserva y aceitunas, o verduras para vegetarianos. El precio en un local decente oscila entre 5 y 12 €. La pastilla (bastilla) es otro imprescindible: un hojaldre relleno de pichón o pollo, almendras y canela, agridulce y sorprendente, que ronda los 6-10 €.
La harira es la sopa nacional, espesa de tomate, lentejas y garbanzos, servida con dátiles y chebakia (pastelito de miel y sésamo) especialmente durante el Ramadán pero disponible todo el año por menos de 1 €. El mechoui es cordero asado entero en horno de barro, típico del zoco de Mechoui cerca de la plaza, donde se sirve por peso: unos 4-6 € por ración generosa. No te vayas sin probar el msemen (crepe marroquí hojaldrada) ni los brochetas de kefta en la calle.
Restaurantes por barrio y presupuesto
En la medina, para comer barato y bien, el Café Restaurant Toubkal en Derb Dabachi sirve tajines desde 4 € y es frecuentado por locales. El Restaurante Hadj Mustapha, junto a la Madrasa Ben Youssef, lleva décadas con sus tajines de cordero a 5-7 € y no tiene carta en español, lo que ya es buena señal. Para presupuesto medio (12-20 € por persona), Le Jardin en el barrio de Mouassine combina cocina marroquí actualizada con jardín interior y funciona bien para turistas sin decepcionar.
Para una ocasión especial (30-50 € por persona con bebida), los riads-restaurante son la experiencia más auténtica de lujo. El Riad Yima del fotógrafo Hassan Hajjaj tiene una carta creativa marroquí en un espacio muy fotogénico. Nomad, en el barrio Épicier, ofrece cocina marroquí contemporánea con vistas a las azoteas, con platos entre 12 y 22 €, y reserva online. En Guéliz (la ciudad nueva), el barrio tiene bares y terrazas más occidentalizadas: Kechmara es referencia para brunch y comida de mercado a precios medios (10-15 €).
Mercados y street food: dónde comer en la calle
La plaza Jemaa el-Fna es inevitable pero hay que saber usarla. De día, los puestos de zumo de naranja recién exprimido son auténticos y cuestan 0,50 €, pero los restaurantes con hombres en la entrada que te 'invitan' a sentarte son una trampa clásica: carta sin precios o cuenta inflada. Mejor rodear la plaza y comer en las callejuelas laterales.
El zoco de Mechoui (Souk Laksour) es el sitio correcto para el cordero asado: los cocineros venden directamente por peso desde las primeras horas de la mañana hasta que se agota, normalmente antes de las 14:00. En el Mellah (barrio judío histórico), el mercado cubierto tiene puestos de aceitunas, especias y frutos secos para picar y llevarse. Para street food de noche, los puestos numerados en Jemaa el-Fna que llevan décadas (los que tienen colas de marroquíes) sirven brochetas, caracoles en caldo especiado (babouche) a 1 €, y calamares fritos.
Dónde desayunar y merendar en Marrakech
El desayuno marroquí tradicional es uno de los mejores del mundo en relación calidad-precio: msemen o meloui (crepes hojaldradas) con mantequilla y miel, amlou (pasta de almendras y argán), aceitunas, huevos y té de menta. En la medina, las panaderías del barrio Bab Doukkala sirven esto por 2-3 € por persona desde las 7:00.
Para un desayuno más cómodo con turistas, Café des Épices en la plaza Rahba Kedima tiene terraza con vistas al zoco y desayunos completos por 5-7 €. En Guéliz, el Café du Livre (cerca del Hotel Toulousain) mezcla librería y cafetería con desayunos internacionales por 6-8 €. Para la merienda, no hay nada mejor que un té de menta con pastelería marroquí (cornes de gazelle, briouats de almendra) en cualquier salón de té de la medina; el té suele costar 1-1,50 € y los dulces se venden por peso en las pastelerías.
Trucos para comer bien y evitar trampas turísticas
La regla de oro: si alguien te aborda en la calle para llevarte a su restaurante, descártalo. Los mejores locales no necesitan captadores. Pide siempre la carta con precios antes de sentarte, y si no la tienen o no quieren enseñarla, levántate. En los puestos de Jemaa el-Fna de noche, fija el precio antes de sentarte y confirma que es por persona, no por mesa.
Busca los locales donde comen familias marroquíes o trabajadores del zoco: el precio del tajín rara vez supera los 5-6 €. Desconfía de los menús turísticos a precio fijo que en España parecerían normales: en Marrakech, 25 € por persona en un lugar sin atmósfera es caro. El agua embotellada pequeña cuesta 0,30-0,50 € en tiendas; en restaurantes turísticos pueden cobrarte 2-3 €, así que lleva la tuya. Por último, el Ramadán cambia completamente el horario gastronómico: muchos locales abren solo al atardecer para el iftar, y la experiencia de comer junto a familias marroquíes en esa hora es única.