En familia · Marrakech
Marrakech con niños
Por Amadeo Tusell Orovio · Planea un Viaje · Actualizado el 12 de septiembre de 2026

Marrakech es un festival para los sentidos que fascina a los niños: la plaza de Jemaa el-Fna con sus encantadores de serpientes y músicos, los laberínticos zocos, jardines de cuento y zumos de naranja recién exprimidos. Con algunas precauciones y un ritmo tranquilo, es una aventura familiar inolvidable. Aquí van las claves.
En breve
- La plaza Jemaa el-Fna al atardecer y los zocos fascinan a los niños (de la mano).
- Los jardines (Majorelle, Menara) dan frescor y respiro.
- Un riad con piscina combina experiencia y comodidad familiar.
- Cuscús, tajine y zumos de naranja recién exprimidos triunfan con los peques.
- Evita el verano (más de 40 °C): mejor primavera u otoño; cuida el estómago.
Qué ver en Marrakech con niños
La plaza Jemaa el-Fna es puro espectáculo, sobre todo al atardecer: músicos, cuentacuentos, puestos de comida y ambiente (vigila a los peques, hay mucha gente y algún animal). Los zocos son un laberinto de colores y olores que les fascina, aunque mejor de la mano.
Los jardines dan respiro y frescor: el Jardín Majorelle (azul intenso), el Jardín Secreto y los Jardines de la Menara con su estanque. Una experiencia que encanta es un paseo en calesa por la ciudad. Y una excursión al Palmeral en dromedario o al Valle del Ourika (naturaleza y cascadas) es un planazo familiar.
Mejores zonas para alojarse en familia
Un riad (casa tradicional con patio) en la Medina es una experiencia mágica y muchos son familiares y tranquilos, aunque están en callejones y hay que llegar a pie. Para más comodidad (piscina, espacio, coche), la zona nueva de Gueliz o el Palmeral ofrecen hoteles con jardín y piscina, muy agradecidos con niños.
Un riad con piscina combina lo mejor de ambos mundos. Ten en cuenta que en la Medina se anda mucho por callejones estrechos, difícil con carrito; una mochila portabebés es más práctica.
Dónde comer con peques
La comida marroquí suele gustar a los niños: el cuscús, el tajine de pollo con patata, las brochetas, el pan y el arroz son suaves y sabrosos. Los zumos de naranja recién exprimidos de la plaza (baratísimos) triunfan, igual que el té a la menta (dulce).
De dulce, la pastelería marroquí (cornes de gazelle, dulces de almendra) y la fruta. Muchos riads y restaurantes son familiares. Con niños, cuida la higiene: agua embotellada, fruta pelada y comer en sitios con buena afluencia reduce riesgos de estómago.
Consejos prácticos y de seguridad
En los zocos y la plaza, ve de la mano de los niños: hay mucho ajetreo, motos que pasan por callejones y vendedores insistentes. Acuerda los precios antes (regatear es la norma) y lleva algo de efectivo en dírhams.
En verano hace muchísimo calor (más de 40 °C), poco recomendable con peques; mejor primavera u otoño. Protege del sol, hidrata y busca la sombra. Cuida el estómago (agua embotellada). Y respeta las costumbres locales en la forma de vestir, sobre todo fuera de las zonas turísticas.