Guía de viaje · 7 días
Sevilla para familia con niños en 7 días

Sevilla es un destino perfecto para familias con niños pequeños: tiene monumentos impresionantes que parecen sacados de un cuento, parques enormes para correr y descansar, y una gastronomía que los peques suelen adorar. En esta guía os proponemos 7 días con un ritmo cómodo, respetando las siestas y sin agotar a nadie, para que todos volváis a casa con ganas de repetir.
Mejor época: La mejor época para visitar Sevilla con niños es de octubre a diciembre o de marzo a abril, cuando las temperaturas son suaves (entre 18 y 25 °C) y se evita el calor extremo del verano, que puede superar los 40 °C y hacerlo muy duro para los más pequeños. La Semana Santa y la Feria de Abril son experiencias únicas, aunque los hoteles se llenan y los precios suben considerablemente.
Itinerario día a día
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Día 1: Día 1: Llegada y primer contacto con el centro
Zona: Centro histórico y Alameda de Hércules
Mañana: Instalación y paseo por la Alameda de Hércules
Llegad con calma y dejad el equipaje en el hotel. El barrio de la Macarena o el Casco Antiguo son ideales por su posición central. Una vez instalados, acercaos a la Alameda de Hércules, un paseo arbolado y fresco donde los niños pueden correr libremente mientras vosotros tomáis un café en alguna de sus terrazas como la del Café del Tono (Alameda de Hércules, 50). Es el lugar perfecto para desperezarse sin prisas.
Mediodía: Comida en el Mercado de la Encarnación (Las Setas)
Subid a Las Setas (Metropol Parasol, Plaza de la Encarnación, s/n) donde en la planta baja encontraréis el Mercado de la Encarnación con puestos de productos frescos y opciones de comida variada. Los niños suelen flipar con la estructura de madera gigante que parece sacada de un videojuego. La entrada a la pasarela superior cuesta unos 3 € por persona y ofrece vistas preciosas de los tejados de Sevilla.
Tarde: Exploración libre del entorno de Las Setas y heladería
Pasead sin rumbo fijo por las callejuelas del casco antiguo cercanas a la Calle Sierpes y la Calle Tetúan, las más comerciales y animadas. Acabad la tarde con un helado en Helados Rayas (Paseo de Cristóbal Colón, 3), una heladería clásica sevillana abierta desde 1934 con sabores artesanales irresistibles.
Noche: Cena temprana en el barrio de Santa Cruz
Cenid pronto (sobre las 19:30-20:00, que con niños es lo práctico) en el Restaurante Vinería San Telmo (Pasaje de Vila, 8), donde tienen platos en formato tapa y media ración perfectos para compartir en familia. El barrio de Santa Cruz con sus callejuelas iluminadas es mágico al atardecer y los niños pequeños suelen quedarse fascinados con los naranjos y el ambiente.
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Día 2: Día 2: El Alcázar y los jardines reales
Zona: Barrio de Santa Cruz y Reales Alcázares
Mañana: Visita a los Reales Alcázares de Sevilla
Reservad las entradas con antelación en alcazarsevilla.es para evitar colas (la entrada adulto cuesta unos 13,50 € y los menores de 16 años entran gratis). Llegad a las 9:30, cuando abren, para disfrutarlo con poca gente. El Palacio Mudéjar parece un escenario de Las mil y una noches y los niños se quedarán boquiabiertos con los mosaicos y los artesonados. Calculad unas 2 horas para verlo con calma.
Mediodía: Picnic o tapas en el barrio de Santa Cruz
Comprad en alguna de las fruterías y tiendas de la Calle Mateos Gago y organizad un picnic en la Plaza de los Venerables o sentaos en la terraza del Bar La Bodega Santa Cruz (Calle Rodrigo Caro, 1), famoso por sus montaditos y tostas a precios muy razonables (1-2 € por unidad). Es un clásico del barrio que no falla.
Tarde: Jardines del Alcázar y siesta en el parque
Volved a los jardines del Alcázar, incluidos en la entrada, que son perfectos para que los niños corran entre fuentes, laberintos de setos y estanques con patos. Si los pequeños necesitan siesta, el Jardín Inglés tiene rincones frescos y tranquilos. Quedaos hasta las 17:00 aproximadamente y disfrutad del ambiente sin agobios.
Noche: Paseo por la orilla del Guadalquivir
Bajad al Paseo de Cristóbal Colón y caminad por la orilla del Guadalquivir hasta el Puente de Isabel II (Puente de Triana). El ambiente al caer la tarde es muy agradable y los niños disfrutarán viendo las barcas y el río. Cenad en el barrio de Triana cruzando el puente, por ejemplo en la Taberna El Berberecho (Calle San Jacinto, 40), con buen pescado frito a precios razonables.
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Día 3: Día 3: La Catedral y la Giralda
Zona: Centro histórico, entorno de la Catedral
Mañana: Visita a la Catedral de Sevilla y la Giralda
La Catedral de Sevilla (Plaza del Triunfo, s/n) es la más grande del mundo en estilo gótico y los niños suelen impresionarse con su tamaño descomunal. La entrada cuesta unos 12 € para adultos y es gratuita para menores de 14 años. Lo más recomendable es subir a la Giralda, que en lugar de escalones tiene rampas suaves por las que se puede subir incluso con carrito, y las vistas desde arriba son espectaculares. Reservad online en catedraldesevilla.es.
Mediodía: Visita al Archivo de Indias y almuerzo en la Plaza del Cabildo
El Archivo General de Indias (Avenida de la Constitución, s/n) tiene entrada gratuita y aunque es un edificio de documentos históricos, la arquitectura renacentista impresiona incluso a los más pequeños. Almorzad en alguno de los bares de la Plaza del Cabildo, muy cerca, donde podréis sentaros tranquilamente. El Bar Entrecárceles (Calle Mármoles, 6) ofrece menú del día por unos 12-14 € por persona con opciones variadas.
Tarde: Parque de María Luisa: el gran parque urbano de Sevilla
El Parque de María Luisa (entrada por la Plaza de España o por la Avenida de María Luisa) es el pulmón verde de Sevilla y un paraíso para los niños: patos en los estanques, ardillas, bicicletas de alquiler y caminos infinitos para explorar. Podéis alquilar bicicletas en la entrada del parque por unos 5-8 € la hora. La Plaza de España, con sus canales y barcas de remo (3 € por barca y vuelta), es imprescindible.
Noche: Cena en el barrio de El Arenal
El barrio de El Arenal, entre la Catedral y el Guadalquivir, tiene varios restaurantes familiares perfectos. Probad El Rinconcillo (Calle Gerona, 40), el bar más antiguo de Sevilla (abierto desde 1670), donde los niños pueden ver cómo el camarero apunta las cuentas con tiza en la barra. Las croquetas y el jamón ibérico son una experiencia gastronómica que merece la pena.
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Día 4: Día 4: Día de parque y actividades al aire libre
Zona: Parque de María Luisa, Plaza de España e Isla de la Cartuja
Mañana: Isla Mágica: el parque de atracciones de Sevilla
La Isla Mágica (Avenida de los Descubrimientos, s/n, Isla de la Cartuja) es el parque de atracciones temático de Sevilla, ambientado en la época de los conquistadores. Tiene atracciones para todas las edades y las entradas rondan los 28 € para adultos y 20 € para niños, con descuentos si compráis online. Llegad al abrir (normalmente a las 11:00) para aprovechar al máximo y evitar las colas de la tarde. Consultad el calendario en islamagica.es.
Mediodía: Comida dentro del parque o picnic junto al lago
Dentro de Isla Mágica hay varias opciones de restauración, aunque los precios son altos como en cualquier parque de atracciones. Una alternativa es salir a comer y volver: en los alrededores de la Isla de la Cartuja, en el Paseo de los Descubrimientos, encontraréis una zona de food trucks y bares más asequibles. Llevar sándwiches y fruta de casa también es una opción muy práctica para familias con niños pequeños.
Tarde: Piscina del hotel o paseo tranquilo por el río
Después de tanta acción, lo mejor es una tarde tranquila. Si vuestro hotel tiene piscina, este es el momento de usarla. Si no, el paseo fluvial desde el Puente del Alamillo hasta el Puente de la Barqueta es precioso y muy llano, ideal para ir en bici o patinete. Podéis alquilar bicis eléctricas en Sevici (el sistema de bicicletas públicas de Sevilla) en cualquiera de sus estaciones repartidas por la ciudad.
Noche: Cena en Triana: el barrio más auténtico
Cruzad el Puente de Triana al atardecer y cenad en el Mercado de Triana (Plaza del Altozano, s/n), un mercado cubierto con puestos de tapas y raciones donde los niños pueden elegir libremente lo que quieren comer. Es un ambiente animado, colorido y muy sevillano. Las coquinas al ajillo o el pescaíto frito son los imprescindibles que no podéis dejar de probar.
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Día 5: Día 5: Triana y el Guadalquivir
Zona: Barrio de Triana
Mañana: Exploración del barrio de Triana a pie
Triana es uno de los barrios más auténticos y fotogénicos de Sevilla, famoso por su cerámica, su flamenco y su ambiente popular. Paseaos por la Calle San Jacinto, la arteria principal, y asomad a la Capilla de los Marineros (Calle Pureza, 53), la iglesia más querida del barrio. No os perdáis el Callejón de la Inquisición, junto al Puente de Isabel II, donde aún se conservan restos del antiguo Castillo de San Jorge con un pequeño museo gratuito muy interesante para explicar historia a los niños.
Mediodía: Taller de cerámica y almuerzo en el mercado
En la Calle Alfarería y sus alrededores encontraréis talleres de cerámica sevillana donde algunos ofrecen actividades para niños a precios de unos 10-15 € por niño. Es una experiencia manual fantástica y se llevan un recuerdo hecho por ellos mismos. Almorzad después en el Mercado de Triana (Plaza del Altozano) o en la Taberna Macario (Calle San Jacinto, 11) con cocina casera sevillana.
Tarde: Paseo en barca por el Guadalquivir
Desde el muelle de la Torre del Oro (Paseo de Cristóbal Colón, s/n) salen varias empresas de cruceros fluviales por el Guadalquivir con una duración de unos 60 minutos. El precio ronda los 15 € para adultos y 8 € para niños, y es una manera muy cómoda y diferente de ver Sevilla. Los niños disfrutan mucho del paseo en barco y se ven monumentos como la Torre del Oro, el Estadio de la Expo y los Remedios desde el agua.
Noche: Espectáculo de flamenco familiar en Triana
El Tablao Flamenco El Palacio Andaluz (Avenida María Luisa, 7) y el Museo del Baile Flamenco (Calle Manuel Rojas Marcos, 3) ofrecen espectáculos apropiados para familias. El del Museo del Baile Flamenco es especialmente dinámico y accesible: dura unos 60 minutos, no es muy tarde (suele haber sesión a las 19:00) y el precio ronda los 22 € adultos y 15 € niños. Un momento cultural que los peques no olvidarán.
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Día 6: Día 6: Excursión a Itálica y actividades acuáticas
Zona: Santiponce (Itálica) y alrededores de Sevilla
Mañana: Visita a las ruinas romanas de Itálica
A solo 9 km de Sevilla, en el municipio de Santiponce, se encuentran las ruinas de Itálica (Avenida de Extremadura, s/n, Santiponce), una ciudad romana del siglo III a.C. que fue el set de rodaje de Juego de Tronos. A los niños les encanta este dato y lo de 'andar por donde rodaron los dragones' los tiene enganchados. La entrada cuesta unos 1,50 € para ciudadanos de la UE y la visita al anfiteatro, uno de los más grandes del mundo romano, es impresionante. Podéis llegar en autobús desde la Plaza de Armas (línea M-172, unos 30 minutos).
Mediodía: Almuerzo en Santiponce y regreso a Sevilla
El pueblo de Santiponce es pequeño pero tiene varios bares y restaurantes donde comer bien y barato. El Restaurante Itálica (Avenida de Extremadura, 18) es una opción sólida con menú del día por unos 12 € que incluye platos tradicionales andaluces. Después de comer, regresad a Sevilla en el mismo autobús y dejad que los niños descansen un rato en el hotel.
Tarde: Aquópolis Sevilla: el parque acuático
Si viajáis en los meses de verano, Aquópolis Sevilla (Avenida de las Torres, Parque O'Donnell) es una escapada perfecta para la tarde con los niños. Tiene toboganes para todas las edades, zonas de agua para los más pequeños y zonas de relax para los adultos. Las entradas rondan los 24 € para adultos y 18 € para niños, con descuentos en su web. Si viajáis en temporada baja, sustituid este plan por una sesión de bicicleta en el Parque de María Luisa.
Noche: Cena de despedida de Triana en casa de comidas
Para la penúltima noche, cenad en Casa Cuesta (Calle Castilla, 1, Triana), uno de los restaurantes más queridos y tradicionales de Triana, con más de 100 años de historia. La carta incluye platos clásicos andaluces como el gazpacho, el salmorejo, las gambas al ajillo y los huevos con patatas, todos perfectos para niños con diferentes gustos. Reservad mesa con antelación porque suele llenarse.
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Día 7: Día 7: Último día, recuerdos y despedida
Zona: Casco Antiguo, Calle Sierpes y alrededores
Mañana: Desayuno sevillano y último paseo por el centro
Desayunad en la Horchatería-Cafetería El Comercio (Calle Lineros, 9), un clásico sevillano con churros con chocolate y tostadas con aceite de oliva y tomate que los niños adoran. Después, dad un último paseo por la Calle Sierpes y la Calle Tetúan para comprar recuerdos: abanicos, azulejos pequeños de cerámica o ropa de flamenca en miniatura para las niñas. Evitad las tiendas de souvenirs más turísticas y buscad las cerámicas en Triana para mejor calidad y precio.
Mediodía: Visita al Museo de Carruajes o al Pabellón de la Navegación
Para aprovechar la mañana, el Pabellón de la Navegación (Camino de los Descubrimientos, 2, Isla de la Cartuja) es un museo interactivo perfecto para niños: tiene simuladores, actividades manuales y exposiciones sobre los grandes exploradores y el descubrimiento de América. La entrada cuesta unos 7 € para adultos y 4 € para niños. Es uno de los museos más entretenidos para familias de toda Sevilla.
Tarde: Almuerzo de despedida en el mercado de abastos y recogida de maletas
Comed sin prisas en el Mercado de la Encarnación, donde podéis picar y compartir platos variados para que cada uno elija lo que le apetece. Es el formato ideal para familias con niños pequeños que tienen gustos distintos. Después, volved al hotel a recoger las maletas con tiempo suficiente para el transporte al aeropuerto o la estación. El aeropuerto de Sevilla (SVQ) está a unos 10-15 minutos en taxi o en el autobús EA, que sale del centro.
Noche: Llegada a casa con mil recuerdos sevillanos
Si tenéis el vuelo o tren por la noche, aprovechad la tarde para un último paseo por la orilla del Guadalquivir y comprad unas pestiños o unos mantecados en alguna de las pastelerías del centro como La Campana (Calle Sierpes, 1), la pastelería más famosa y antigua de Sevilla, abierta desde 1885. Un dulce recuerdo comestible es el mejor souvenir para cerrar este viaje en familia.
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Consejos para familia con niños
- Reservad siempre las entradas al Alcázar y a la Catedral con días de antelación en sus webs oficiales: en temporada alta las colas sin reserva pueden superar las 2 horas y con niños pequeños es inviable.
- Evitad visitar Sevilla en julio y agosto con niños pequeños: las temperaturas superan con frecuencia los 40 °C y el asfalto irradia un calor insoportable. Si no tenéis otra opción, salid muy temprano y refugiaos en museos o lugares con aire acondicionado en las horas centrales del día.
- El sistema de bicicletas públicas Sevici tiene estaciones por toda la ciudad y es muy económico. Sin embargo, para ir con sillas de bebé o remolques de bici, empresas como Rent a Bike Sevilla (Paseo de Catalina de Ribera, 2) alquilan opciones adaptadas a familias desde unos 15 € al día.
- Llevad siempre agua, protector solar y un pañuelo húmedo para los niños. Las farmendas sevillanas (como las de la Calle Sierpes o la Plaza Nueva) están bien surtidas por si necesitáis cualquier cosa de forma urgente.
- Los restaurantes sevillanos suelen cenar tarde (a partir de las 21:00-21:30), pero con niños es perfectamente aceptable pedir mesa a las 19:30-20:00 y os atenderán sin ningún problema. Muchos bares de tapas abren a mediodía y vuelven a abrir a partir de las 19:00.
- Si usáis carrito de bebé, tened en cuenta que el barrio de Santa Cruz tiene muchos adoquines irregulares que pueden ser incómodos. Los barrios del Arenal y Triana tienen aceras más anchas y pavimento más cómodo para maniobrar.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un viaje a Sevilla en familia para 7 días?+
El presupuesto medio para una familia de 4 personas (2 adultos y 2 niños) en 7 días ronda los 2.000-3.000 € en total, incluyendo hotel de 3 estrellas en el centro (unos 90-140 € por noche), comidas en bares y restaurantes locales (30-50 € por comida familiar), entradas a monumentos y actividades. Sevilla es una ciudad muy agradecida para familias porque muchas atracciones y museos tienen entrada gratuita o reducida para menores.
¿Es Sevilla segura para viajar con niños pequeños?+
Sí, Sevilla es una ciudad muy segura para familias con niños y tiene una cultura muy amigable hacia los más pequeños. Los sevillanos adoran a los niños y en cualquier bar o restaurante los recibiréis con los brazos abiertos. Como en cualquier ciudad turística, conviene tener cuidado con los carteristas en zonas muy concurridas como la Calle Sierpes o el entorno de la Catedral.
¿Cómo moverse por Sevilla con niños pequeños?+
Sevilla es una ciudad muy cómoda para moverse a pie por el centro histórico, que es relativamente compacto. Para desplazamientos más largos, el tranvía (la línea T1 que recorre el centro) y los autobuses urbanos de Tussam son cómodos y admiten carricoches. Los taxis y Uber también funcionan bien y tienen coches con espacio para sillas de bebé si lo pedís al reservar.
¿Qué hacer en Sevilla con niños si llueve?+
Aunque llueve poco, si os pilla un día lluvioso hay alternativas perfectas: el Pabellón de la Navegación en la Isla de la Cartuja es muy entretenido para niños con sus simuladores interactivos, el Museo de Bellas Artes (Plaza del Museo, 9) tiene entrada gratuita y una arquitectura bellísima, o podéis dedicar la mañana a las tiendas del centro y a merendar en alguna de las pastelerías clásicas como La Campana (Calle Sierpes, 1).
¿Merece la pena ir a Sevilla en Semana Santa o Feria de Abril con niños?+
Ambas festividades son experiencias culturales únicas en el mundo y los niños mayores de 4-5 años suelen disfrutarlas mucho. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los hoteles se llenan meses antes y los precios se duplican o triplican, las calles se abarrotan de gente y las procesiones de madrugada no son aptas para niños muy pequeños. La Feria de Abril tiene un ambiente más festivo y diurno que quizás encaja mejor con familias.